Cuidados de Herida Operatoria
La herida operatoria es la incisión realizada durante una intervención quirúrgica que requiere cuidados específicos para evitar complicaciones. Su adecuada limpieza, protección y vigilancia son fundamentales durante el proceso de cicatrización.
Cuidados generales
Higiene
- Mantener la herida limpia y seca.
- Lavar las manos antes y después de tocar la zona o realizar curaciones.
- No retirar el apósito o vendaje antes del tiempo indicado por el personal de salud.
- Si el apósito se humedece o ensucia, cambiarlo con técnica limpia según las indicaciones recibidas.
- Evitar el uso de alcohol, agua oxigenada o productos caseros sobre la herida.
- Utilizar únicamente suero fisiológico y material estéril si se indicó limpieza en casa.
Baño
- Podrá bañarse cuando el médico lo autorice.
- Usar agua tibia y jabón neutro, sin frotar directamente la herida.
- Secar la zona con una toalla limpia, dando toques suaves.
Ropa
- Usar ropa holgada, limpia y de algodón que no roce la herida.
- Evitar cinturones o prendas ajustadas sobre el área operatoria.
Control del dolor y medicación
- Administrar los analgésicos y antibióticos según la receta médica.
- No suspender los medicamentos antes del tiempo indicado.
- En caso de dolor persistente o que aumente con los días, comunicarlo al médico.
Signos de alarma
Acudir al hospital o contactar al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:
- Enrojecimiento o inflamación que aumenta alrededor de la herida.
- Dolor intenso o calor local persistente.
- Supuración amarillenta, verdosa o con mal olor.
- Fiebre mayor de 38 °C.
- Sangrado abundante o apertura de la sutura.
- Pérdida de sensibilidad o coloración anormal de la piel cercana.