¿Qué es una Ostomía?
Una ostomía es una abertura creada quirúrgicamente que comunica un órgano interno con el exterior del cuerpo para permitir la eliminación de desechos, la respiración o la alimentación.
El orificio se llama estoma y requiere cuidados especiales. Las ostomías pueden ser temporales o permanentes, según la patología del paciente.
Tipos más comunes:
Digestiva
- Colostomía: salida de heces desde el intestino grueso.
- Ileostomía: salida de heces desde el intestino delgado.
- Gastrostomía: apertura en el estómago para introducir alimentos directamente cuando el paciente no puede comer por boca.
Urinarias:
- Urostomía: Es una apertura artificial en el abdomen para desviar el flujo de orina fuera de su recorrido natural. Los uréteres son reconectados a un segmento del intestino delgado. Esto requiere el uso de una bolsa recolectora de orina adherida al abdomen la cual debe ser cambiada periódicamente para evitar infecciones y mantener una adecuada higiene.
Respiratorias:
- Traqueostomía: abertura en la tráquea para facilitar la respiración.
Cuidados generales del estoma
- Lavarse las manos antes y después de realizar cualquier procedimiento.
- Mantener el estoma y la piel circundante limpios y secos.
- Limpiar con agua tibia y jabón neutro, evitando alcohol o sustancias irritantes.
- Secar suavemente con gasas limpias.
- Vigilar el color del estoma: debe ser rosado o rojo brillante.
- Evitar ropa ajustada o accesorios que rocen el área.
- No introducir objetos ni aplicar cremas sin indicación médica.
Cuidados específicos según el tipo de ostomía
Colostomía e Ileostomía
- Vaciar la bolsa cuando esté a la mitad de su capacidad.
- Cambiar la bolsa cada 3 a 5 días o antes si hay filtración.
- Evitar alimentos que produzcan gases o diarrea (frijoles, repollo, bebidas carbonatadas).
- Beber suficiente agua.
- Registrar la cantidad y aspecto de las eliminaciones.
Urostomía
- Mantener la bolsa urinaria cerrada y por debajo del nivel de la ostomía.
- Vaciarla con frecuencia para evitar reflujo.
- Limpiar el estoma con técnica limpia.
- Observar color, cantidad y olor de la orina.
- Beber abundante agua (si no hay contraindicación médica) para prevenir infecciones urinarias.
Gastrostomía
- Verificar que la sonda esté fija y sin fugas.
- Lavar el sitio de inserción con agua y jabón neutro, secando bien.
- Administrar los alimentos o medicamentos según indicación del médico o nutricionista.
- Lavar la sonda con agua purificada tibia antes y después de cada uso para evitar obstrucciones.
- Mantener al paciente semisentado (30–45°) durante la alimentación y 30 minutos después.
- No forzar el paso de alimentos; si hay resistencia, detener el procedimiento y avisar al médico.
Traqueostomía
- Mantener siempre una técnica limpia al manipular el tubo.
- Aspirar secreciones solo si el paciente lo necesita y según indicación del personal de salud.
- Limpiar la zona alrededor de la ostomía con gasas estériles y solución salina o agua estéril.
- Cambiar las cintas o soporte del tubo si están húmedas o sucias.
- Evitar que ingrese agua o polvo a la cánula.
- Tener siempre a la mano un equipo de aspiración, una cánula de repuesto y lubricante estéril.
- Vigilar la respiración: si hay dificultad o cambio en el color de la piel, acudir de inmediato al hospital.
Signos de alarma (acudir al hospital o llamar al médico si presenta):
- Cambio de color del estoma (pálido, morado o negro).
- Sangrado o secreción con mal olor.
- Dolor o inflamación alrededor del estoma.
- Fuga persistente del contenido.
- Fiebre, náuseas o vómitos.
- Dificultad para respirar (en traqueostomías).
- Obstrucción o desplazamiento de la sonda (en gastrostomías).
- Ausencia de eliminación por más de 24 horas (colostomías/ileostomías).
Rol de la familia
La familia es parte esencial del proceso de adaptación.
Debe acompañar, observar y reforzar los cuidados indicados por enfermería y el médico tratante, además de proporcionar contención emocional y fomentar la confianza del paciente para su autocuidado.
Recomendaciones para la familia
- Apoyar al paciente en los cuidados hasta que logre independencia.
- Mantener siempre el área limpia, bien iluminada y con los materiales listos.
- Favorecer una actitud positiva, brindando apoyo emocional y respetando la intimidad del paciente.
- Supervisar el uso correcto de insumos y el cumplimiento de controles médicos.
- Tener disponibles los números de contacto del hospital o médico tratante ante cualquier emergencia.