Gastroenteritis
¿Qué es una Gastroenteritis?
La gastroenteritis es una inflamación del estómago y del intestino que suele provocar diarrea, vómitos, dolor abdominal y, en ocasiones, fiebre.
Generalmente es causada por virus, bacterias o parásitos, y puede transmitirse a través de alimentos o agua contaminados, o por contacto con personas infectadas. En la mayoría de los casos es un proceso temporal que requiere una adecuada hidratación y tratamiento según la causa y la intensidad de los síntomas.
Cuidados y seguridad en el hogar
El manejo de la gastroenteritis en casa requiere una adecuada hidratación, alimentación y vigilancia de los síntomas para prevenir la deshidratación y favorecer la recuperación.
Es importante:
- Mantener una buena hidratación
- Lavarse las manos con frecuencia
- Consumir una dieta blanda
- Vigilar signos de deshidratación, fiebre o sangre en las heces
Estas medidas ayudan a prevenir infecciones y otras complicaciones.
Apoyo familiar
La familia es clave en el cuidado del paciente con gastroenteritis.
Su acompañamiento ayuda a mantener una adecuada hidratación, supervisar el cumplimiento de las indicaciones médicas y reconocer oportunamente los signos de alarma, contribuyendo a prevenir complicaciones y favorecer una recuperación segura.
Cuidados Generales en el Hogar
Presta atención a los siguientes cuidados para mantener el bienestar y favorecer la recuperación segura del paciente.
El cuidado adecuado en casa durante un episodio de gastroenteritis es fundamental para:
- Mantener una adecuada hidratación.
- Favorecer la recuperación del organismo.
- Prevenir complicaciones y detectar oportunamente signos de alarma.
Higiene
- Lavado de manos frecuente, especialmente antes de comer y después de ir al baño. Desinfectar utensilios y superficies para evitar el contagio.
Descanso
- Permitir un descanso suficiente, ya que la fatiga puede empeorar los síntomas
Vigilancia de los Síntomas
- Control de síntomas: Observar la frecuencia de las evacuaciones, la presencia de sangre o moco, los vómitos persistentes o la fiebre elevada. Estos signos pueden indicar la necesidad de una valoración médica.
Alimentación
La alimentación durante un cuadro gastrointestinal debe ser progresiva, iniciando con líquidos claros y avanzando hacia una dieta blanda, evitando alimentos que puedan irritar el sistema digestivo y retrasar la recuperación.
Fase inicial (24–48 horas)
- Dieta líquida: agua, caldos claros, té suave y soluciones de rehidratación oral (SRO).
Fase de recuperación
- Dieta blanda: arroz, pan tostado, plátano, compota de manzana, galletas sin grasa y pollo cocido sin grasa.
- Probióticos: Yogurt natural o los suplementos indicados por el médico, pueden ayudar a restaurar la flora intestinal.
Alimentos a evitar
- Leche.
- Alimentos fritos o muy condimentados.
- Bebidas gaseosas y alcohol hasta la recuperación completa.
Lavado de Manos
El correcto lavado de manos es una de las medidas más efectivas para prevenir infecciones.
Importancia:
- Reduce el riesgo de infecciones.
- Disminuye la transmisión de microorganismos.
- Protege al paciente y al personal de salud.
- Favorece la seguridad durante la atención y los cuidados.
- Contribuye a prevenir complicaciones asociadas a dispositivos médicos.
Sigue las siguientes recomendaciones para realizarlo de forma adecuada.
Signos de Alarma
Prestar atención a los signos de alerta es importante para detectar a tiempo posibles complicaciones y recibir atención médica oportuna, evitando que la situación empeore.
Esto permite:
- Detectar complicaciones en etapas tempranas.
- Buscar atención médica de manera oportuna.
- Favorecer la estabilidad del estado de salud.
Deshidratación
- Boca seca.
- Ojos hundidos.
- Disminución de la cantidad de orina.
Signos de infección o gravedad
- Fiebre ≥38.5 °C.
- Presencia de sangre en las heces.
Síntomas persistentes o intensos
- Vómitos persistentes.
- Dolor abdominal intenso.
Escala de Dolor
La Escala de Dolor con Caras es importante porque permite evaluar la intensidad del dolor de forma rápida, sencilla y visual. Facilita la comunicación del paciente con el personal de salud y ayuda a elegir el tratamiento adecuado y a valorar su evolución.
¿Cuándo consultar a un médico?
Si presentas alguno de los signos de alarma mencionados, consulta a un médico de inmediato o acude al servicio de urgencias más cercano, según la gravedad de los síntomas.
No retrases la atención médica si los síntomas son intensos, empeoran rápidamente o generan preocupación.
Receta de Medicamentos
Seguir correctamente el tratamiento farmacológico indicado por el médico es fundamental para favorecer la recuperación, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. El uso de los medicamentos debe realizarse siempre de acuerdo con la prescripción médica.
Esto permite:
- Aliviar los síntomas de forma segura.
- Favorecer una recuperación adecuada.
- Reducir el riesgo de complicaciones.
Clasificación de Medicamentos
Conoce la clasificación de medicamentos para comprender mejor tu receta médica.






Control de síntomas
Antieméticos: Solo bajo prescripción médica cuando el vómito es persistente.
Antidiarreicos: Se utilizan únicamente cuando están indicados por el médico, especialmente en adultos.
Tratamiento de la infección
Antibióticos: Solo se indican cuando existe sospecha o confirmación de una infección bacteriana. No son útiles en la mayoría de los casos de gastroenteritis viral.
Hidratación y recuperación
Sales de rehidratación oral (SRO): Ayudan a reponer líquidos y electrolitos perdidos.
Electrolitos en polvo: Utilizarlos según las indicaciones del profesional de salud para mantener una adecuada hidratación.
La familia cumple un papel clave
en la vigilancia y cuidado del paciente.
Vigilancia del paciente
Estar atenta a los signos de alarma y a cualquier cambio en el estado del paciente que pueda indicar complicaciones.
Apoyo al tratamiento
Garantizar la limpieza del entorno y apoyar al paciente para que cumpla las indicaciones del tratamiento, evitando complicaciones.
Supervisión y seguridad
- Vigilar la frecuencia de las evacuaciones, los vómitos y el estado general del paciente.
- Identificar signos de deshidratación o cualquier signo de alarma para buscar atención médica oportunamente.
Entorno y cuidado
- Mantener una adecuada higiene de manos y desinfectar las superficies de uso frecuente.
- Ofrecer líquidos y alimentos según la tolerancia del paciente, respetando las recomendaciones médicas.
Seguimiento y apoyo
- Favorecer el descanso y recordar el cumplimiento del tratamiento indicado.
- Acompañar al paciente a los controles médicos y comunicar cualquier cambio en su evolución.