Síndrome Convulsivo
Cuidado en Casa
- Seguridad del paciente: Retirar objetos duros o punzantes del entorno. Colocar al paciente de lado (posición lateral de seguridad) durante una crisis para evitar aspiración.
- Evitar riesgos: No intentar sujetar al paciente ni introducir objetos en su boca durante la convulsión.
- Ambiente tranquilo: Mantener luz y ruido reducidos para no inducir estrés o nuevas crisis.
- Registro de crisis: Anotar duración, tipo de convulsión, desencadenantes y síntomas pre y post convulsión.
- Familiares: Buscar ayuda médica inmediata.
Seguimiento de Terapia
- Cumplimiento del tratamiento: Administrar medicamentos anticonvulsivos según prescripción médica y horario establecido.
- Control de crisis: Registrar frecuencia, duración, desencadenantes y efectos de los medicamentos.
- Revisión médica: Consultas periódicas para ajuste de dosis y control de efectos secundarios.
- Signos de alarma: Crisis prolongadas >5 minutos, convulsiones repetitivas sin recuperación de conciencia entre ellas, dificultad respiratoria, fiebre alta, traumatismos durante la crisis.
Receta de Medicamentos (según indicación médica)
- Anticonvulsivos: Según tipo de convulsión y prescripción médica estricto (ej.: fenitoína, valproato, levetiracetam, carbamazepina).
- Control de efectos secundarios: Es importante reportar al médico signos de toxicidad (mareos, somnolencia, alteraciones gastrointestinales).
- Medicamentos de emergencia: Algunos pacientes pueden requerir medicación de rescate en crisis prolongadas (ej.: diazepam rectal o Lorazepam).
- No automedicar
Alimentación
- Dieta equilibrada: Alimentos ricos en nutrientes, proteínas magras, frutas, verduras y cereales integrales.
- Evitar desencadenantes: Reducir cafeína, alcohol, exceso de azúcares o alimentos que puedan interferir con medicamentos anticonvulsivos.
- Hidratación: Mantener buena ingesta de líquidos para prevenir deshidratación, que puede favorecer crisis.