Úlceras por presión (UPP)

Las úlceras por presión (UPP) son lesiones en la piel y tejidos subyacentes causadas por una presión prolongada o fricción sobre una zona del cuerpo, especialmente en pacientes con movilidad limitada, encamados o en silla de ruedas. Las áreas más afectadas suelen ser: talones, codos, sacro, caderas y omóplatos

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Cuidado de la úlcera existente

  • No realizar curaciones por cuenta propia.
  • Seguir las indicaciones del personal de enfermería o médico sobre limpieza, tipo de apósito y frecuencia de cambio.
  • Lavar la herida con suero fisiológico antes de aplicar el apósito indicado.
  • No usar alcohol, yodo ni productos caseros.
  • Mantener la herida cubierta con material estéril, según indicación médica.
  • Vigilar la evolución de la lesión (color, tamaño, olor, cantidad de exudado).

Alimentación e hidratación

  • Proporcionar una dieta rica en proteínas, vitaminas y minerales (pollo, pescado, huevos, frutas y verduras).
  • Aumentar la ingesta de agua para mantener la piel hidratada.
  • Evitar el exceso de azúcar y alimentos procesados.
  • Consultar al nutricionista si el paciente presenta pérdida de peso o falta de apetito.

Cuidados generales en casa

Prevención

  • Cambiar de posición al paciente cada 2 horas si está encamado.
  • Usar almohadas o cojines para aliviar la presión en zonas óseas.
  • Mantener la piel limpia y seca; lavar con agua tibia y jabón neutro.
  • Secar dando toques suaves, sin frotar.
  • Aplicar cremas hidratantes o barreras protectoras para prevenir irritación.
  • Evitar arrugas en las sábanas o ropa de cama.
  • Mantener la ropa limpia, suave y sin costuras gruesas.
  • Fomentar la movilización activa o pasiva según tolerancia.
  • Verificar el correcto ajuste de dispositivos médicos (sondas, tubos, férulas) para que no presionen la piel.

Signos de alarma (acudir al hospital o llamar al médico si presenta): 

  • Enrojecimiento persistente que no desaparece al cambiar de posición.
  • Aparición de ampollas, heridas abiertas o supuración.
  • Olor desagradable o secreción purulenta.
  • Fiebre, dolor o aumento de la zona afectada.
  • Cansancio extremo o pérdida del apetito sin causa aparente.

Rol de la familia

La familia juega un papel fundamental en la prevención, observación y acompañamiento del paciente.

Debe garantizar un entorno limpio, seguro y cómodo, además de apoyar emocionalmente al paciente para mantener su autoestima y adherencia a los cuidados.

Recomendaciones para la familia

  • Verificar constantemente la piel del paciente, sobre todo en zonas de presión.
  • Mantener un registro de los cambios de posición y del estado de la piel.
  • Garantizar un colchón anti escaras o de aire alternante, si es posible.
  • Fomentar la participación del paciente en su autocuidado según sus capacidades.
  • Evitar fumar dentro de la habitación (el humo retrasa la cicatrización).
  • Cumplir con los controles médicos y curaciones programadas.
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